Acento cantonés

Un chino simpático

Son muchos los restaurantes chinos en Madrid, y los hay de todos los tipos y para todos los gustos. El barato del barrio, para ir andando con los niños, o con esos vecinos simpáticos, y pasar un buen rato. El de lujo, en hotel de cinco estrellas y precios acordes, el auténtico para público de aquí, con algún español en el servicio, y las cosas más cuidadas, el auténtico para público de allí, donde el servicio apenas habla castellano y donde rige la rapidez y una cierta displicencia por parte del personal, el especializado (hay tantas cocinas en China) y el que lo abarca todo, el de comer in situ y el que te lo manda a casa… Y, es por ello, que la confusión ha ido creciendo e imponiéndose para, muchos de ellos, devenir en esa cocina “panasiática” en la que igual tiene cabida un cerdo agridulce, unos rollitos de primavera, un bao, un niguiri, un California roll, un cuenco de ramen o un pato peking de dudoso origen.

Son muchos los restaurantes chinos en Madrid, pero hay que saber elegir, diseccionar, buscar, para dar con aquellos que verdaderamente justifican la visita.

Limitándonos a restaurantes chinos-chinos, evitando la confusión, a este gato le gustan, (con la salvedad honrosa de El Bund, si es capaz de corregir el tiro tras el cambio de cocinero) y a la espera del nuevo Don Lay, aquellos que son conocidos como “Chinos para Chinos”, lugares más o menos cutres, sin ninguna concesión al lujo, con personal limitado en la lengua, el servicio y la manera de entender este, de cuentas espartanas y cartas de vino unicelulares, pero con sabor, puntos, materias y concepción que nos transportan a su origen y nos impactan con un gancho de izquierda a la mandíbula al hundir los palillos en alguna de sus preparaciones.

Uno de nuestros últimos descubrimientos, gracias a un par de amigas bien puestas en agazaparse en los barrios para cazar al auténtico, ha sido este Acento Cantonés que, además, se sale de la norma esperada en su tipología.

Está en Noviciado, en los alrededores de la plaza de los Mostenses, la zona alternativa de este tipo de locales saliendo de Usera que es su cuna natural. Tiene al frente una pareja-Shun Chan y Yin Yin- que, además de hablar un español fluido, les interesa lo que hacen y quieren que te interese a ti (en otros locales el trato esta mas próximo al “ellos sabrán”) y desarrollan una cocina centrada y bien centrada en la cantonesa.

Empiecen por una buena selección de dim sum, esas empanadillas de arroz rellenas y cocinadas al vapor. Rellena de gambas, de carne, de vegetales, el Xiao Long Bao, con cordero y una melosa e hirviente sopa dentro, los dumplings con carne o, si prefieren su versión crujiente, con el wonton relleno de carne.

Es imprescindible tomar, a continuación, el Cheon Fun o rollitos de arroz con huevo (casi unos tagliatele anchos y finos, pero húmedos, jugosos, calientes, un plato sutil y ligero.

No dejen de probar alguno (o algunos) de sus arroces a la cazuela (con una amplia selección en la carta), que se salen del tradicional tres delicias. Sea con chorizo y jamón cantonés, sea con anguila, con cordero, con costilla, con rana, con pollo……o su versión caldosa. Y continuaremos con una lubina (piscifactoría, claro, pero bien cocinada) hecha al vapor con salsa de soja y aceite de sésamo (sutil y ligero) con sus hierbas.

En el momento de los platos más importantes tiene merecida fama (es decir, obligatorio) el pollo escalfado (de hecho, repetimos, y los 4 eur que cuesta la ración no te frenan nada), para acabar con platos de mayor o menor riesgo, en función de sus ganas de aventura. Desde un pollo con setas, ternera Chu Hou o con kimchi chino a platos más para chinos como las patas de pollo picantes, las manitas de cerdo Lou Mei, la panceta de cerdo asada Cha Siu con miel y soja fermentada. Todos ellos auténticos y que no defraudan. Aquí juegan a profundizar en el recetario tradicional cantonés en ese equilibrio de entre melosidad, frescor y sutileza en sabores y cocciones.

En el apartado vinícola no se esperen nada (literalmente nada, no hay ni una singular botella que llevarse a la boca), solo cervezas, té, refrescos, agua de coco….pero por cinco euros tienen un servicio de descorche que les permitirá llevar sus vinos y al que pondrán muy buena cara. Si quieren un consejo, lleven sus copas o tomarán el vino en vaso de culo gordo.

Y sean puntuales, les avisarán que pasados cinco minutos de la reserva la mesa se la dan a un chino. Lo escueto del local (apenas cinco mesas) no permite esperas, hay que rotar clientes.

Habrán comido bien, y les vendrá una sonrisa al recibir la cuenta. Nosotros éramos ocho, dimos cuenta de casi toda la carta (menos arroces, que elegimos entre la amplia oferta) y pagamos el disparate de 25 eur por persona, incluyendo las cervezas del aperitivo.

Acento Cantonés
Calle del Álamo 8

28015 Madrid
Tfno: 682 73 08 32

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By | 2019-04-25T00:20:24+00:00 abril 12, 2019|